SEGUIR SIN TI, MI AMADO OSEZNO.
Estas cartas siguen siendo para ti, Elliot Damián. No importa que tu cuerpo ya no esté aquí. Yo jamás dejaré de dialogar contigo. Mi amado osezno… ¿Cómo seguir la vida sin ti? Esa es la pregunta que todos los días me repito una y otra vez. Mi alma está rota… y algo de mi Ser se fue contigo hace un mes. Muchas personas siempre me dijeron que yo no tenía fe. Oh, cuán equivocados estaban. Tu propio nombre representa una profunda conexión con la espiritualidad. Elliot habla de devoción, de fe. Y Damián se asocia con la fuerza y la curación. Lo curioso es que tu nombre lo escogimos durante el embarazo. No sabíamos a todo lo que te ibas a enfrentar cada día de tu pequeña vida. No sabíamos cuánto ibas a luchar por permanecer aquí, junto a nosotros. Ha sido tan doloroso que seamos juzgados por algunas personas. Hay quienes han señalado que no luchamos lo “necesario” o lo “suficiente”. Que la vida los perdone. Muchas de esas personas soltaron nuestra mano en algún momento del camino....
